Nuez cubre a través de esta cobertura las siguientes situaciones:

a) Los daños sufridos por el vehículo como consecuencia de un accidente producido por una causa exterior, súbita, violenta e instantánea, siempre que no intervenga la intencionalidad del asegurado. El vehículo puede hallarse tanto en circulación como en reposo.

b) El coste del transporte del vehículo al taller más cercano en el caso de que éste no pueda circular por sus propios medios.


En esta modalidad, Nuez reparará en su red de Talleres VIP Nuez los daños que pueda sufrir el vehículo asegurado. No obstante, Nuez podrá indemnizar en metálico por el importe del coste de reparación de los daños sufridos en los siguientes casos:

a) En caso de siniestro total.

b) En caso de mutuo acuerdo con el asegurado.

c) Por otras causas previstas en la Póliza.


Los daños que pueda sufrir el vehículo asegurado mientras se encontraba en reposo, sin contrario identificado, o aquellos derivados de maniobras de estacionamiento, así como en cualesquiera otros en los que no existiendo un contrario identificado ni perjudicados, el importe resultante de la peritación sea inferior a 800 € serán considerados a efectos de esta póliza como daños de aparcamiento, y por tanto se indemnizará en cada anualidad de seguro, hasta el límite del capital asegurado establecido en las Condiciones Particulares, con independencia del valor total del bien.


No obstante lo anterior, únicamente para el primer siniestro que se hubiera producido durante cada  anualidad de seguro, si el importe de los daños supera el importe de capital asegurado fijado en las Condiciones Particulares, y por tanto lo agota, Nuez se hará cargo del pago de la cantidad que exceda del capital asegurado.



Exclusiones de esta cobertura:

a) Las decoloraciones, corrosión, oxidación, u otras consecuencias que tengan que ver con la obsolescencia física del vehículo, cuidado del mismo, o causadas por elementos externos no súbitos, ni violentos, como los efectos de la temperatura, sin que exista combustión, daños generados por el ambiente, o agentes químicos o físicos ajenos a la circulación.

b) Los derivados de averías o falta de mantenimiento del vehículo.

c) Averías debidas a causas intrínsecas y de desgaste, uso o deterioro naturales.

d) Los causados exclusivamente a lunas y cristales.



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